
Muchos eventos se desarrollan al aire libre y no disponen de un escenario, para ello se ofrece un espectáculo de calle. La magia de calle se diferencia de otros tipos de ilusionismo por la fluidez en la que se desarrollan sus efectos ya que no pueden ser de larga duración al estar destinada a un público rotatorio al que debe atraerse creando una atmósfera adecuada.
